¿Cual es la longitud de pulso remomendada para cada caso?
A medida que la ciencia ha evolucionado en la depilación láser la Teoría Ampliada de la Fototermolisis Selectiva recomienda emplear pulsos largos para que el calor generado alcance la vaina radicular externa del pelo y asegurar así una depilación permanente.
Esto hoy en día es una verdad a medias o al menos no es una referencia absoluta.
En general el pelo fino y oscuro se elimina mejor con láser de pulso corto, pero el pulso corto es menos penetrante y puede marcar la piel así que hay que tener cuidado cuando se usa en fototipos altos. Al ser una luz menos penetrante no está indicado su uso en pelo muy profundo como el del varón.
El láser de pulso largo permite que la energía luminosa penetre más en profundidad y además protege la piel porque la luz tiene menos tendencia a ser absorbida por el color de la superficie cutánea. Es ideal para pelo profundo y pieles oscuras, pero el pelo tiene que ser de calibre grueso.
Es decir, cada láser tiene sus ventajas y sus limitaciones. La clave está en iniciar un tratamiento con láser de pulsos más largos, y superadas las primeras sesiones, pasar a hacer la depilación láser con equipos de pulso corto que es más eficaz para el pelo residual que además se habrá afinado de calibre, será un pelo más fino que se eliminará mejor con láser de pulso corto.
Otras particularidades se pueden comentar sobre el láser de depilación médica de Neodimio Yag (Lira i®) que genera una luz “ultrapenetrante” que sólo debe emplearse en pelo especialmente profundo y zonas de piel muy gruesa como la parte del nacimiento del pelo del varón. Tiene un pulso también muy largo y esto hace de la luz una herramienta aún más penetrante.
El Láser Soprano, que recordemos que es un Láser de Diodo que dispara a más frecuencia, permite tratar pieles bronceadas, en este caso su gran baza es la posibilidad de trabajar en Super Hair Removal, con sucesiones rapidísimas de disparos en varias pasadas en la misma zona que producen un calentamiento en profundidad de la raíz del pelo pero no calientan la piel. Aunque tiene sus limitaciones: no funciona con rigor en pelo fino y claro y la propia forma de aplicar el Soprano impide que se pueda emplear en zonas de tamaño restringido que precisan trabajar con precisión, como un bigote, unas sienes o el perfilado de una barba porque para estas zonas resulta una herramienta imprecisa.
